"No me hacen falta tus palabras dulces, ya que no me las dices; ni siquiera tus caricias, porque no eres cariñoso.

Tampoco tu ternura. . . una vez que no me la demuestras

No más me haces falta tú . . .y por eso te extraño."

Lo que más me jode ha sido darme cuenta, con el tiempo, de que, probablemente, tenía razón. Vaya mierda de tipo!, acabo siendo lo que no quiero ser. O quizás sea al contrario.